Basada en un hecho real, esta historia narra un asalto a un banco de Londres por medio de un túnel en el año 1971.
La policía nunca detuvo a nadie y también se ocultó el atraco de más de tres millones de liras por órdenes del gobierno.
Pero detrás de eso se escondían inmensos escándalos, incluso sexuales, y corrupción que involucraba no sólo a altos funcionarios del gobierno británico, sino a un integrante de la familia real.
