Poppy es una adolescente consentida que, tras de que no lograra ser disciplinada en los Estados Unidos, es enviada a una escuela en Inglaterra, donde sus modos caprichosos difíclmente se acoplan a la estricta disciplina británica. Sin embargo, a costa de irse abriendo con sus condiscípulas consigue no sólo comenzar a ser aceptada, sino que logra relajar un poco las reglas del colegio.

