Despues de que alguien muere en tu casa, tienes que limpiar, pero no todo mundo tiene estomago para hacerlo, Samuel L. Jackson interpreta a un ex-policía que se gana la vida limpiando las escenas criminales. Un buen día, después de limpiar una escena de asesinato, descubre que el crimen nunca se reportó a la policía y que ha sido cómplice sin quererlo. Entrando en una oleada de secretos y corrupción entre la policía de los Estados Unidos.
